Dejando de lado esas hipótesis sobre nuestros círculos viciosos, para que no se convierta en ese análisis débil, tu lentitud podría ser aceptable; hable de contemplación, aquello en donde pueda presentarse una esfera homogénea; que no exista una distinción entre lo real y la simulación; sin antagonismos. Exacerbada desilusión no importa, tan sólo es cuestión de contemplación lo demás es irrelevante e inexplicable. Hasta donde llegara, de todos modos todo surgió de la nada. En lo que caemos comúnmente. Porque no jugar con los colores, aburridos, susurras... Recuerdo ese día en que conocí la mentira.
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